La observación de los astros era crucial para las civilizaciones antiguas por razones prácticas (control del calendario agrícola y de las estaciones, fijación del año nuevo, orientación…) y religiosas, dado que las culturas antiguas proyectaban al cielo la residencia y la actividad de sus dioses y de sus muertos.
La arqueoastronomía es una ciencia que estudia la relación entre astronomía y restos arqueológicos de civilizaciones antiguas y en Villajoyosa se están estudiando varios enclaves en virtud del convenio firmado en 2013 entre el Ayuntamiento y el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC).
El Santuario íbero y romano de la Malladeta está ubicado en un lugar especial que guarda una estrecha relación con los equinoccios. Los íberos buscaban un elemento en el paisaje que pudiera medir el desplazamiento del sol. En este caso es la isla de Benidorm, por cuyo extremo aparece el sol al amanecer únicamente en los equinoccios.
Los íberos no conocían la fecha exacta del equinoccio astronómico por lo que el día medio entre los dos solsticios servía para calcular el inicio de año y el calendario agrícola.