Se trataba de un cuadro de 157 x 104 cm del pintor vilero José Marced Furió (1889-1967), uno de los principales pintores alicantinos de la primera mitad del s. XX. En la obra sin enmarcar, donde se podía ver a un estudiante sentado a una mesa repleta de libros. La pintura estaba muy sucia, con deformaciones y arrugas en la tela, y precisaba restauración. Vilamuseu se puso en contacto con el Institut Valencià de Conservació, Restauració i Investigació IVCR+i para que valoraran la posibilidad de restaurarlo en sus instalaciones de Valencia.
Junto a esta obra, también se solicitó la restauración de un plano de la Vila Joiosa de 1929, de Juan Vidal Ramos, conservado en el Archivo Municipal. Vidal es uno de los principales arquitectos alicantinos del s. XX, autor de edificios emblemáticos de Alicante, como la Diputación Provincial.
El plano está dibujado a tinta sobre una tela muy fina de algodón con apresto. La alta sensibilidad de estos materiales, unida a las condiciones del clima costero, provocaron deformaciones y pliegues que derivaron en algunos rasgados y roturas, además de algún pequeño faltante por ataque de insectos.
Tras la visita de los técnicos del IVCR+i, se aprobó el traslado y la restauración en su sede de Valencia, donde Vilamuseu las depositó el 30 de noviembre de 2023, para regresar ya restauradas a Villajoyosa en julio de 2025. La restauración se ha realizado en esta institución porque son especialistas en este tipo de obras y disponen de las instalaciones adecuadas para este tipo de piezas.
La restauración de ambas obras ha deparado curiosos descubrimientos. El cuadro de “el estudiante” podría representar, según el IVCR+i, al artista alicantino y amigo de José Marced, Gastón Castelló, con quien trabajó en las hogueras de Alicante entre 1928 y 1932. Además, este cuadro fue sometido a un estudio radiográfico que confirmó que debajo del retrato actual hubo uno anterior, también masculino, quizá un autorretrato del propio José Marced Furió. También aparecen elementos que han sido repintados en una especie de “arrepentimientos”.
En el caso del Plano, ha resultado tener un mayor tamaño del que estaba a la vista, pues tenía partes ocultas que habían quedado plegadas en el enmarcado, aproximadamente unos 10 cm en cada lado. Se han recuperado estas partes y con ellas la denominación de los lugares que allí aparecen.
