La cantimplora egipcia de Año Nuevo regresa a Vilamuseu

La cantimplora egipcia de Año Nuevo regresa a Vilamuseu tras su préstamo de seis meses a la exposición “Hijas del Nilo, mujer y poder en el antiguo Egipto” en Madrid

La exposición, organizada por el Grupo EULEN ART, empresa especializada en servicios para el Arte y el Patrimonio, ha recibido desde su inauguración el 9 de junio de 2022 hasta su clausura con el 31 de diciembre más de 100.000 visitas (https://hijasdelnilo.com). Ha tenido lugar en la Casa de las Alhajas, en la céntrica Plaza de San Martín de Madrid, donde estuvo el primer convento de la ciudad. Hoy es Sede de la Fundación MonteMadrid, y un importante centro cultural y expositivo.

Se trata de una de las piezas más destacadas de Vilamuseu, la única en su especie hallada en una excavación arqueológica en España; en este caso, en una tumba fenicia del cementerio de Casetes de la Vila Joiosa. Se fabricó hacia el año 600 a. C. en la capital de Egipto, Sais, durante la Dinastía XXVI. Servía para recoger agua el día de año nuevo egipcio, en el mes de julio. Ese día era el del orto helíaco de la estrella Sopdet (Sirio), es decir, su primera aparición por el horizonte después de su período de invisibilidad. Esa aparición coincidía con la crecida anual del río Nilo. Se pensaba que el agua del río, ese día, era milagrosa y curativa, y se embotellaba en miles de cantimploras como esta para venderla.
Sus dos inscripciones en escritura jeroglífica piden salud a la diosa guerrera Neit, protectora de la dinastía XXVI, y un buen año al dios del tiempo y la magia, Dyehuty. Por este motivo tiene un valor excepcional y ya ha viajado a diferentes exposiciones en Barcelona, Alicante y, por dos ocasiones, Madrid.

En la exposición Hijas del Nilo han participado más de 40 museos y colecciones privadas de Europa y Egipto, como el Museo Arqueológico Nacional de Madrid, el British Museum de Londres o el Louvre de París. Con un montaje espectacular, que incluía la réplica a tamaño real de la tumba de Sennedjem, excavada en 1886, recorría el papel de la mujer en el Egipto faraónico durante más de 3000 años de historia a través de casi 300 piezas.

La pieza ha sido devuelta esta mañana por personal especializado de la empresa Eulen a Vilamuseu, donde el Departamento de Restauración y la dirección del museo la han examinado para comprobar que se encontraba en las mismas condiciones en las que partió para Madrid hace seis meses. En los próximos días volverá a su vitrina en la exposición Tresors de la Vila Joiosa en Vilamuseu, donde será una de las piezas que va a estrenar nuevo montaje expositivo durante 2023, para resaltar su importancia.